23/1/2008

Cuando allá se pase lista (Himno)

Un día Jaime M. Black, de Williamsport, Pennsylvania impulsivamente cortó camino a través de un sendero angosto para ganar tiempo en su caminata hacia el correo. Mientras caminaba presuroso, pasó junto a una joven que estaba barriendo la entrada de una casa casi en ruinas. Estaba pobremente vestida y en su rostro, aunque joven, ya se veían rastros de preocupación y abandono. Black le preguntó a la niña, cuyo nombre era Bessie, si ella concurría a la escuela dominical. "No, señor," respondió. "Me gustaría ir pero no tengo nada apropiado para ponerme. ¡Cuánto me gustarí­a ir!" Black, su esposa y amigos le compraron a la niña ropa para la iglesia Ella comenzó a asistir fielmente, tanto a la escuela dominical como a la reunión de jóvenes.

Cada vez que pasaban lista, ella estaba allí­. Un día, cuando Black pasaba lista, Bessie no contestó. Black miró sorprendido, repitió el nombre pero ella no estaba. Después de la reunión el se dirigía a la casa de Bessie, pensando que tal vez el padre alcohólico no le había permitido asistir, o la habrí­a golpeado tanto que no había podido asistir. En vez de eso, la encontró muriendo de neumonía. Llamó a su propio doctor, pero todos los esfuerzos resultaron en vano. Black no podía dejar de pensar en el sentimiento que había recorrido su ser cuando pasó lista, y Bessie no contestó. Pensó en cómo iba a ser en el Cielo cuando se pase lista y !OH qué tristeza será que haya quienes no tengan sus nombres escritos en el Libro de la Vida! Black era director de canto, y deseó tener una canción que impresionara esta verdad en los corazones de los jóvenes de la clase dominical. Pero no podía encontrar ninguno. Más tarde ese mismo día se inspiró y escribió el mismo un canto. Se sentó en el piano, y sin esfuerzo todas las palabras le vinieron a la mente. La melodía surgió de la misma manera. Sintió que era solo un escribiente -no se animó a cambiar ni una letra ni una palabra. El canto se cantó por primera vez en el funeral de Bessie. Black explicó las circunstancias que lo llevaron a escribirlo. Nunca pudo olvidar el efecto que tuvo sobre la gran audiencia de amigos que asistieron. El Señor había llamado al descanso a la pequeña Bessie, pero en su lugar les había dejado un himno que les recordara - nos recordara - a todos que debemos estar preparados para ese gran día cuando se pase lista. “Cuando suene la trompeta en el día del Señor, su esplendor y eterna claridad veré; cuando lleguen los salvados ante el magno Redentor, y se pase lista yo responderé. Cuando allá se pase lista cuando allá se pase lista cuando allá se pase lista y mi nombre llamen: yo responderé."